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28/11/2014

En busca de conectar “todo lo que no está conectado”

Pronto llegará el día en que ya no será necesario hacer las compras para completar el refrigerador. La orden llegará sola al supermercado a través de Internet al detectar el refrigerador la falta de alimentos.  Ese día no está muy lejano en el calendario. Alvaro Retana, ingeniero de Cisco, es un apasionado de Internet de las cosas o del “Internet de todo”, como le gusta llamarlo.

Trabaja, junto a su equipo, en busca de facilitar la conexión a Internet de cualquier tipo de dispositivos y lograr que comuniquen solos entre ellos.

Durante su participación en el evento de LACNIC 22 en Santiago de Chile, Retana informó de los avances en América Latina y el Caribe en materia de Internet de las cosas y aseguró que la región lleva el liderazgo en varios proyectos vinculados a la interconexión de dispositivos que se utilizan mucho más allá de la comunicación con personas.

¿Qué significa Internet de las cosas?

La idea, más allá de conectar personas con otras personas o de personas con máquinas, es hacer conexión entre personas, datos y procesos. La idea aquí es poder interconectar y facilitar la conexión de cualquier tipo de dispositivos, que tal vez comuniquen solos entre ellos. De ahí el término de Internet de las cosas. En Cisco llamamos el Internet de todo, donde la idea es que no solo son cosas que hablan entre sí sino personas con cosas, con procesos. Se genera un ecosistema donde vamos a estar completamente interconectados.

¿Qué significa “conectar todo lo que no está conectado”?

Hoy día cada uno de nosotros tiene diferentes dispositivos. Tiene su PC, su teléfono, su tablet, estamos conectados a Internet, pero la mayoría de las comunicaciones se producen entre personas, usamos esos dispositivos para conectarnos con otras personas pero existen muchos dispositivos que pueden estar conectados a una red. Por ejemplo, los sistemas de control de clima de un edificio, los sistemas de seguridad o simplemente aparatos de uso de todos los días, como ser la refrigeradora conectada al supermercado para pedir una lista de compras. Esas son cosas que hoy en día no están conectadas. Y el objetivo principal de Internet de las cosas es conectar a lo que no está conectado.

¿Qué es lo más avanzado de Internet de las cosas en América Latina?

Hemos tomado el liderazgo en un par de cosas, sobre todo en el área de investigación. Existen varios servicios universitarios donde se ha investigado el Internet de las cosas. Por ejemplo se ha trabajado en proyectos con sensores para medir la humedad, temperatura y erosión en diferentes bosques o selvas de América Latina. O el uso de señales para medir el movimiento y la habilidad de un puente para soportar una carga. Las implementaciones no solo son académicas sino también industriales. Por ejemplo como coordinar una línea de producción en una fábrica o como las ciudades empiezan a implementar sistemas de monitoreo de seguridad o sistemas de parqueos inteligentes.

¿Cuáles son las novedades de la industria?

Hemos tratado de incluir los sistemas que ya existen en redes IP. No solo la creación de dispositivos nuevos sino también la evolución de sistemas de traducción de protocolos. Eso más el desarrollo de protocolos de enrutamiento, de sistemas de seguridad y de sistemas de los que puedo recoger información y después analizarla. Entonces no solo la conectividad de cosas, sino también en el análisis del almacenamiento de datos.